La falda masculina, ¿pasado o futuro?

¿Qué hay de la falda masculina?

Si habéis leído el post Hablemos de moda: la falda os habrá quedado claro que la falda ha sido una prenda tradicionalmente usada casi en exclusiva por las mujeres. Pero también los hombres tienen una pequeña parte en la historia de la moda dedicada a esta prenda, la falda masculina.

A pesar de que en la cultura occidental moderna la vestimenta de los hombres ha tendido a uniformarse con los pantalones y ha perdido en lo que a variedad se refiere,  quedan documentos gráficos que evidencian que en el pasado pueblos como los egipcios o los vikingos utilizaban la falda masculina como indumentaria habitual. Otros ejemplos que siguen vivos en la actualidad son el kilt escocés, que todos conocemos gracias a los gaiteros, la fustanella griega o el kikoy africano. También, de alguna manera, se podrían considerar la chilaba marroquí o incluso la sotana del clero como prendas residuales de la evolución de esta prenda.

Recuerdo que en el año 2006, siendo estudiante de moda, hubo una exposición en el Centro Cultural Casa de Vacas del Parque del Retiro dedicada a este tema. Se llamaba “Hombres en Falda”. Formaba parte de las actividades programadas por IFEMA alrededor de la Semana de la Moda de Madrid. En ella se exponían 75 diseños de faldas masculinas, unas creadas por grandes diseñadores y otras que se mostraban para ilustrar la historia y evolución de la prenda a lo largo de los siglos. Algunas de estas faldas fueron diseñadas para formar parte de algún espectáculo, como era el caso de una falda de baile negra con cola de volantes creada por Armani especialmente para Joaquín Cortés (¡Espectacular!). Con otras, la idea era que formaran parte del día a día o sustituir los monos de trabajo con faldas multibolsillos. Había diseños de David Delfín, Amaya Arzuaga, Francis Montesinos, Roberto Verino… hasta 40 diseñadores nacionales formaron parte de la muestra. Ya sabéis, la moda española está de moda.

La visita a esta exposición me resultó bastante impactante, tanto por lo creativo de la idea como por lo extraño que se me hacía (y aún se me hace) ver una falda en un hombre. Sin duda antes de llegar yo era muy reacia al uso de la falda masculina si era fuera del contexto del folclore. Sin embargo al salir algo había cambiado. Ya no lo veía como algo tan descabellado, aunque sí muy complicado. Y con los outfits que últimamente viste Marc Jacobs se ha confirmado esta impresión. El diseñador neoyorkino se ha empeñado en hacer de la falda su seña de identidad. Y si él que entiende de moda y es uno de los diseñadores más brillantes de nuestros días no es capaz de acertar siempre… ¿cómo lo harían los demás?

Parece que hay un sector que reivindica el uso de la falda masculina al igual que las mujeres se apropiaron del pantalón para conquistar la igualdad entre los sexos. No sé si estos pocos conseguirán convencerlos a todos. ¿Qué pensáis? ¿Llegará la falda a formar parte del fondo de armario masculino o seguirá siendo una simple anécdota de exposición?

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