La moda a todo color

Año tras año vemos pasar el invierno enfundados en tristes abrigos y bufandas. No salimos de los eternos colores de la estación más fría: negro, gris y marrón. Al terminar la temporada hacemos el firme propósito de que no volverá a pasar, que el año que viene trataremos de hacer caso a los diseñadores de moda y añadir algo de color a nuestra indumentaria invernal. Pero… ¿lo conseguimos?

Realmente, los colores en la moda no siguen más que criterios puramente científicos. Es decir, nos vestimos de colores oscuros en invierno porque éstos absorben los rayos de sol y guardan más el calor.  Por el contrario, los colores claros hacen que los rayos de sol reboten y, por lo tanto, tengamos una sensación de mayor frescura. Sin embargo, no podemos obviar el poder psicológico que ejercen los colores en nuestro estado de ánimo. A pesar de que por ir vestidos de negro vayamos a pasar menos frío, el llevar a menudo prendas de este color también favorece que nos aislemos y seamos más negativos. No en vano, desde la antigüedad se emplea la cromoterapia para curar dolencias y a cada color se le atribuyen unas propiedades específicas. El amarillo, por ejemplo, estimula las facultades mentales, y el azul, calma y tranquiliza.

Entonces, si vestimos colores claros en invierno, ¿pasaremos más frío pero a la vez estaremos menos deprimidos? ¡Pero si yo lo que quiero es estar calentita y feliz!  María Teresa Chocano,  terapeuta holística, nos dice que “absorbemos la energía del color a través de los ojos, pero también de la piel”. Esto me hace pensar que ya tenemos la solución. En lo que a moda se refiere, podemos seguir utilizando nuestro abrigo gris que tan bien nos queda, tanto juego nos da y que guarda  el calorcito, y debajo, en contacto con la piel, ponernos un jersey, una blusa o una camiseta color naranja chillón, que es el color de la vitalidad  y nos cargará las pilas.

Al margen de las estaciones del año, blanco, negro, gris y marrón, son los colores más usados en moda. Combinan con todo y no nos plantean casi ningún problema  a la hora de crear un conjunto para salir rápidamente de casa. Cualquiera de estos colores básicos funcionará con otra prenda, ya sea combinándolos entre sí o añadiéndole otro que saque nuestro look de la monotonía. Los expertos en moda y estilismo dicen que no debemos mezclar más de tres colores en una misma indumentaria. Para combatir el aburrimiento y  obtener un aspecto distinto te propongo un juego: elige dos colores básicos y añádele un tercero que contraste. Y para los más atrevidos iremos un paso más allá: elige un color básico y súmale otros dos colores vivos, así a lo mejor encuentras nuevos outfits en tu propio armario que nunca habías sospechado.

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