Moda Vintage, la moda que no pasa de moda

Acaba de comenzar la Feria de Moda Vintage en Madrid, y además, ¡es mi cumpleaños! …Gracias, gracias… Pero no escribo en este blog para hablar de mí. Como os decía, esta feria reúne en la Estación de Chamartín a numerosos expertos en moda de los años 50, 60 y 70. Y es que parece que lo de cumplir años da caché y al final va a ser verdad que ciertas cosas mejoran con los años, como el buen vino.

Y continuando con las alusiones al mundo vinícola, no sé si sabéis que la palabra vintage es una palabra inglesa cuyo significado es “vendimia”. Principalmente este término se utilizaba para referirse a los vinos elaborados con las mejores cosechas, sin embargo, actualmente, su significado ha evolucionado y el mundo de la moda lo ha adoptado para denominar aquellas prendas o accesorios que han sido diseñadas después de 1900 y que se han convertido en clásicos por haber perdurado en el tiempo al menos veinte años.

Hay gente muy aficionada a adquirir prendas de moda vintage, pero no todos la visten, sino que simplemente disfrutan con el placer de coleccionarla. Los hipster en cambio, son una subcultura urbana que ha adoptado lo vintage como forma de vida, tanto en su indumentaria como en lo que esta tendencia representa. Valoran principalmente la exclusividad de las prendas, tendiendo en cuenta que antiguamente se producían menores cantidades y que hasta nuestros días han llegado muy pocas de esas unidades. La calidad es también un valor añadido, puesto que los materiales y la confección eran exquisitos y se cuidaba hasta el más mínimo detalle. Además suelen ser objetos que tienen una historia detrás que los envuelve en un halo de misterio muy especial.

Muchas veces esta nostalgia por el pasado se une también a la conciencia ecológica. Ya os conté el otro día en el post Tejidos orgánicos: La moda se compromete, cómo se puede consumir moda de una manera más responsable. Pues, otra alternativa sería el consumo de ropa vintage, puesto que contribuye a que se produzca en menores cantidades y por lo tanto a que se usen menos pesticidas, menos productos químicos, a que se ahorre energía, etc.

Debemos tener en cuenta que no todo lo viejo es vintage. Un abrigo lleno de bolas y medio roto sólo será eso, un abrigo viejo a pesar de que haya sido de nuestra abuela. Hablamos de piezas de calidad que continúan en buen estado y tienen personalidad. Que tengan cierto estilo. Y en este estilo es en el que se inspira lo “retro”. Muchas veces confundimos ambos términos, pero no son exactamente lo mismo. Los artículos retro son artículos nuevos inspirados en clásicos, en la estética de otras décadas y que evocan el pasado. La ropa vintage se confeccionó en otra época y ha perdurado hasta nuestros días. Normalmente los amantes de la moda vintage lo son igualmente de la ropa y los complementos retro, terminando con ellos de dar a sus looks ese toque antiguo pero tan moderno a la vez.

Todavía recuerdo aquellas tardes de juegos en las que mis hermanas y yo nos disfrazábamos con vestidos de nuestra madre a cada cual más bonito. Como me es imposible viajar a Madrid este fin de semana y visitar la feria me conformaré con dedicar un ratito a revolver en el trastero a ver si rescato alguna de aquellas maravillas (eso si alguna me cabe). Y si no a lo mejor encuentro algún bolso que pueda dar a mi armario ese toque vintage que resulta tan chic.

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